miércoles, 26 de septiembre de 2007

Epistolario

El sexo es un diablo y el diablo, como es sabido,
es el inventor de la risa....


Querida sexosa:

Alcé la mirada y encontré tus ojos,
no pude soportarlos y agaché la cara,
te ignoré.

Los días pasaron y te encontraba ahí,
frente a mi,
ella venía contigo
¿Comemos?
Tengo hambre, yo también.
Y eso pasó.
Nada.

Comer, no coger.

Ahora casi no te veo,
y no tengo ganas de hacerlo,
pero cuando te veo,
me haces reir,
yo bailo y tu cantas, tu cantas y yo rio,
me haces reir,
¿o me rio de ti? ¿de lo que cantas?
Quisiera creer que no es de ti.
Lástima... tu eres el objeto que provoca mi risa,
me rio de ti, bailo contigo.

Sigue la cumbia, persiste la cadencia:
...suelta, el liston de TUS PELOS,
desavance el vestido y aceeercateamiii i...
y yo me sigo riendo de ti.
Ahora sabes el porqué.

Pensé en tu regalo de cumpleaños,
tú ya sabes cual será,
solo te adelanto que si,
si tendrá moño,
tú te lo buscaste, suertudota!