sábado, 5 de abril de 2008

Los grandes artistas se suicidan, esas son agallas.




Wolfgang Paalen, Bañistas, 1959, óleo sobre tela, 225 x 203 cm. Museo de Arte Carrillo Gil.

Esta pintura, realizada por el artista y teórico de arte Wolfgang Paalen, en 1959, forma parte de la colección del museo Carrillo Gil. El tamaño del lienzo es relativamente grande. Contiene una serie de manchones de colores, aplicados tanto a golpe de espátula como mediante pinceladas, distribuidos de manera caprichosa en la extensión de la superficie. Las aplicaciones de color dan pie a formas distintas: algunas se asemejan a parábolas informes; a la vez que otras se afanan en crear tensiones amorfas que se equilibran a través de la disposición cromática del cuadro. Los colores se yuxtaponen, otros se mezclan, algunos juegan a tener relieve. Esta conjunción de las no-formas con las manchas nos sugiere cierta sensación de movimiento.

El cuadro, con su aparente sensación de movimiento, hace referencia a un juego visual entre el macrocosmos, que se hace tangible en la superficie, y el microcosmos, dado en la aplicación del óleo en zonas del lienzo, ya sea por grandes pinceladas o por pequeñas manchas hechas con espátula, que incitan a la vista a recorrer el espacio pictórico delimitado por sus cuatro ángulos.
Trazos nerviosos y manchas sobre el espacio acotado: rojas, azules, amarillas; violetas, naranjas, verdes y rosas. Unas claras, otras oscuras. Ya recargadas, saturadas; ya ligeras, disueltas. Destellos y explosiones cromáticas. Pálidas y brillantes. Espacios de luz que se rozan con zonas oscurecidas en un incesante juego de sensaciones. Se forman focos de atracción visual en donde, atrapada y contemplativa, la visión, y en cierta manera el pensamiento del espectador, intentan descifrar formas entre los colores de manera infructuosa. Al buscar la lógica del cuadro, no se encuentra en lo que se ve, sino en lo que muestra: la expresión emocional abstraída en el pensamiento, a la vez visión y significado del arte para el pintor.

De modo que si la pintura que vemos no es figurativa entonces ¿a qué categoría de la pintura se adscribe?

Wolfgang Paalen, artista, filósofo, teórico y poeta de origen austriaco, se vale de la abstracción, esto es, del uso de formas no extraídas, al menos directamente, del mundo visible para crear y darle sentido a ésta pintura, Bañistas, misma que podemos incluir dentro de la última producción que realizó antes de suicidarse en 1959.

El énfasis puesto sobre la libertad, espontaneidad y expresión personal de las emociones, aunado a la libertad en las técnicas de ejecución para explorar los componentes físicos de la pintura, le permiten evocar cualidades expresivas en la pintura. El uso intuitivo de la pintura mediante una libre improvisación psíquica le emparenta con el surrealismo en el intento por poner de manifiesto la capacidad de las fuerzas inconscientes de la creación artística. Paalen renuncia a la composición convencional y al mero equilibrio cromático. Se sirve de una gran superficie, de áreas indiferenciadas, de redes de color u otras imágenes que aparecen en un ámbito desestructurado para que mediante el uso de esas áreas de color que llenan la superficie, alcance el fin de dotar a los resultados visuales cierto poder de absorción, esto es, expresionismo abstracto.

A decir de Amy Winter, Paalen siempre fue reconocido como la fuente teórica del expresionismo abstracto.[1] Tras abandonar el surrealismo por estar en desacuerdo con las convicciones políticas del movimiento liderado por Bretón, y por la insatisfacción causada debido a que sus postulados filosóficos no fueran tomados en cuenta, Paalen siguió en su búsqueda interna, trazando caminos propios para alcanzar un “arte universal”, en donde los valores plásticos cobraran un nuevo sentido, esto significa “alcanzar criterios objetivos de valor en el arte”.[2] La abstracción radical representa un completo abandono de las referencias de la naturaleza visible: la forma se convierte en símbolo y en un índice de valor y significado. Su mensaje apenas puede ser captado por el idioma y sólo es posible comprenderlo mediante la contemplación. “A nuestro concepto de la pintura lo denomino metaplástica, porque si bien nuestros medios consisten en la expresión plástica directa, nuestras metas no son soluciones a problemas formales, sino un nuevo significado. El significado tiene que ser el imaginero de una libertad cósmica que hace que la conciencia humana encuentre su auténtico lugar como en fulcro en lo infinitamente grande y lo infinitamente pequeño”[3].

Para Paalen, el arte se convierte entonces en lo posible, en el dinatón o filosofía de lo posible:


“…una cosa puede hallarse implícita en otra, sin estar contenida por ella. Mientras que el ´contener´ tiene sentido sólo en conexión con el orden espaciotemporal, al estar implícito presupone un orden donde no es posible la observación espacio temporal. Por lo tanto, la existencia en potencia, la implicitud, no se puede abarcar en el continuo espacio tiempo ni se puede denegar por su incompatibilidad con la comprobación espacio temporal, lo cual es toda la prueba que necesitamos para el supuesto de que el dinatón es una hipótesis de trabajo válida. Desde luego que cuanto creemos que se encuentra implícito en una cosa, proviene de experiencias anteriores en que hemos comprobado esa implicitud, lo cual restringe la posibilidad de elección de potencialidades”.[4]
“Para nuestros propósitos humanos específicos, la potencialidad queda limitada a una elección responsable de lo que, a base de experiencias previas, podemos suponer sincera e inteligentemente que se encuentra implícito en la semilla de los sucesos. En tal sentido la imaginación es la responsabilidad máxima”... “Si nos percatamos cabalmente de las restricciones humanas y de la libertad de elección que tiene el hombre, alcanzamos el sentido de la libertad cósmica. Tal libertad se manifiesta en la pintura como un nuevo sentido del espacio”.
[5]
Termino diciendo que para Paalen, la imaginación juega un papel primordial en su arte, denominado cósmico, metaplástico o expresionismo abstracto. “La imitación representa las cosas vistas pero la imaginación representa las cosas que nunca han sido vistas”… “En la existencia y el valor de la imagen prefigurativa no solo no interviene para nada la posibilidad de identificación con objetos parecidos, existentes en otras partes, sino que, aún más, sus significados potenciales serán mucho mayores y no podrán ser reducidos a un objeto inmediatamente identificable, es decir reconocible, por lo tanto conocido. Su mayor justificación, la más grande lección de esperanza que nos da el arte moderno, no es otra cosa que esta: lo que será no tiene que legitimarse en lo que es”.
[6]


Lo posible no tiene que justificarse por lo conocido.


[1] Cfr. Amy Winter, Wolfgang Paalen, DYN y el origen del expresionismo abstracto en Wolfgang
Paalen: retrospectiva, Museo de Arte Contemporáneo Alvar y Carmen T. de Carrillo Gil, México, INBA, 1994, p 125.
[2] Ibidem p.144
[3] Ibidem p.50.
[4] Wolfgang Paalen, Teoría del Dinatón, en Catálogo de la exposición Presencia viva de Wolfgang Paalen, Museo de Arte Contemporáneo Alvar y Carmen T. de Carrillo Gil, México, INBA, julio de 1979. p 48.
[5] Ibidem p. 49.
[6] Wolfgang Paalen, La nueva imagen, en Wolfgang Paalen: retrospectiva, Museo de Arte Contemporáneo Alvar y Carmen T. de Carrillo Gil, México, INBA, 1994, p 34.

1 comentario:

Anónimo dijo...

necesito los autores y obras de abstración